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Miércoles, 22 May 2013

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Reseñas de Discos

Kimya Dawson - Remember that I Love You (2006)

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fuente de imagen: ecx.images-amazon.com

 

 

El dúo indie The Moldy Peaches se hizo notoriamente conocido por ser parte de la banda sonora del filme independiente Juno (2007). En la película los personajes versionan una canción de la banda en la escena final ("Anyone else but you"). Pero en realidad la mayoría de las canciones incluídas y elegidas son de autoría de la neoyorkina Kimya Dawson, una ex Moldy Peaches ya como solista. Sus canciones fueron clave para darle ese estilo tan particular a Juno, entre acogedor y vulnerable. Kimya fue etiquetada de formar parte del movimiento anti-folk, por sus canciones poco armoniosas y de letras que no tenían nada que ver con las canciones de protesta del folk ortodoxo local.

Su aspecto tampoco es precisamente armonioso. Chica robusta que ha lucido pelo estilo afro o rastas, ropas grandes sin combinar y botas o calzados excéntricos.

Su música es, voluntariamente o no, lo-fi (baja fidelidad), suena grabada caseramente o con una producción despreocupada. La forma de tocar la guitarra casi que da lástima, apenas raspa las cuerdas, pero a la vez consigue un sonido diferente.

Varias de las canciones que formaron parte de la banda sonora terminaron siendo las canciones del disco que sacó al año siguiente: Remember that I Love You, que es una línea de la letra "Loose Lips".

Lo que daba ese estilo a la película era su dulce forma de cantar, acompañada por arreglos dignos de música para niños (de hecho el disco que sacara próximo a este disco sería uno así), pero con letras nada ingenuas y también algo retorcidas.

"Tire Swing" es la más relajada y muy Kimya, con una rústica guitarra que es acompañada de silbidos, teclados, y coros armonizados por ella misma. Un tierno acompañamiento para su igual de tierna voz cantando mansa y sin apuros.

Las historias contadas hablan de pequeñeces no tan pequeñas como jugar con amigos o subirse a una hamaca ("Tire Swing"), pero también hay otras sobre madres con cáncer ("My Mom") o familias muertas ("12/26").

El entusiasmo anárquico de "Loose Lips" incluye unos estribillos fogoneros cantados informalmente por unos cuantos.

"My Mom" es de las más bellas, pero a la vez de las más turbias. Diversas melodías, cantos paternales y un xilofón acompañando.

"The Competition" habla enérgicamente de las frustraciones por la omnipresente competividad que hay en cualquier instituto educativo.

Parte de "My Rollercoaster" se usó en Juno pero como pequeño instrumental, que en vez de ser cantado fue tarareado. El disco se guardó lo mejor para el cierre con la versión entera de la canción que incluye insólitamente un fragmento de "One" de Metallica. La canción destila amor con una excelente letra que habla de lo lindo que tiene la vida y vivir, y termina inesperadamente con lo que parece una irish drinking song.

Todas las canciones son muy similares en cuanto a sonido y arreglos. Básicamente es Kimya con su guitarra contando sus historias. Es irresistiblemente cálido una vez digerido.

Habría que volver a bien acostumbrarse a tan poca producción.

 

http://bron-yr-agu.blogspot.com

 

 

 

Agustín Fagetti
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Viticus - Rock Local (2011)

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imagen extraída de www.pruebadesonido.com

 

El Bluesero, el Rockero y el Sureño.

Esta es la historia de un conjunto familiar argentino de orígen vasco que nació de las cenizas de la histórica banda Riff. Víctor 'Vitico' Bereciartúa, ex bajista de los nombrados Riff y veterano rockero argentino, formó junto a su hijo Nicolás Bereciartúa y su sobrino Sebastián Bereciartúa la base de lo que se transformaría en Viticus. Cuenta la leyenda que Pete Townshend compuso "The Punk and the Godfather" luego de haber conocido a Vitico(siendo él el Punk), o por lo menos eso aseguró Víctor. La banda terminó de conformarse con Ariel 'Arito' Rodríguez (el Bluesero), quien era compañero de Nicolás en clases de guitarra. El tema -baterista- ha sido el menos estable ya que ya han desfilado tres en cuatro discos de estudio. Pero el actual y el que parece afianzarse es Jerónimo Sica. Su debut homónimo en 2003 fue lanzado enteramente con viejos temas de Riff, en especial los compuestos por Vitico, y viejos temas de Vitico como solista. El fuerte del disco fue la producción, que logró actualizar el sonido de viejas grabaciones con un sonido quedado en el tiempo.


La idea del proyecto Viticus desde un principio fue la de revitalizar el legado de Riff pero especialmente el espíritu y sonido del rock and roll como género. El crítico argentino dijo una vez que "el rock de Viticus no es ni heavy, ni barrial, ni stone". Sebastián (el rockero) era el inquieto con el sonido y de a poco se fue metiendo en la producción de sus discos, tratando de hacerlos sonar lo más puros posibles, rockeramente hablando. "Super"(2006) dispersó para bien el panorama, incluyendo (salvo el baterista de turno) canciones propias de calidad compuestas por todos los miembros, otros viejos temas de Riff y una zapada en vivo. Viticus III (2008) se puso más crudo y hard, pero también incluía canciones con mucha influencia del rock sureño que ya se venían afianzando en el disco anterior. Nico Bereciarúa (el Sureño) se despachó una vez más con un instrumental acústico a las viejas usanzas de Duanne Allman y Jimmy Page. El sonido y estilo de Viticus se fue definiendo con la experiencia de la ruta y por la cantidad de compositores que tenían, siendo un rock setentero modernizado con mucha influencia del rock sureño más tradicional y por supuesto de Riff.

¿Qué se puede esperar entonces del flamante y esperado nuevo disco de la banda? Bueno, exactamente eso. Hay números rock ya con el sello de la banda, algunos dinámicos ("Euskal Herria"), otros más empantanados por repetirse a sí mismos sin mucha inspiración ("Sea lo que sea"). Arito es el de los divertidos blueses y sus tres canciones aquí son muy disfrutbles. Algunas influencias son muy obvias: "Llego tarde" es muy similar a "Thunderbird" de ZZ Top. Lo mismo sucede con el riff de "Rumbo" de Seba Bereciartúa y "Melissa" de The Allman Brothers. Nico no sólo entrega una vez más sus interesantes instrumentales acústicos ("Boca Paila") sino que también se anima a cantar en "Nueva Mujer", hard rock con guitarras slide. Vitico como siempre aporta de las suyas, "Los Perros Ladran" luego del riff inicial se transforma en un oscuro blues de Chicago. El nombre del disco y la canción en sí "Rock Local" son un guiño a Blues Local (1992), de Pappo's Blues. "Humano" de Seba tiene un inspirador espíritu, y "Rumbo" está muy bien. Y hasta el baterista Jero Sica tiene un crédito como co-compositor en el heavy blues sexista "Voy a Rockear".

Siempre bienvenido un nuevo disco de uno de las bandas de rock and roll más fieles, dinámicas y excitantes de Argentina, que por alguna razón siguen estando al margen de los grandes nombres que se manejan en el llamado rock argentino.

 

http://bron-yr-agu.blogspot.com

 

 

Agustín Fagetti
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El Club de Tobi - Tobismo (2010)

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El cuarteto de cuerdas, ahora quinteto por incursionar un percusionista, acaba de cumplir sus primeras 15 primaveras como conjunto musical. La celebración fue en un colmado Teatro Solís. La alineación actual consiste en Mario Gulla y Fernando Rosa en violines, Fernando Luzardo en viola, Bruno Masci en violoncello, y Paolo Buscaglia en percusión. La idea también de esta presentación, al igual de las que vienen haciendo, es difundir su último disco Tobismo, grabado en Argentina. La consigna es similar a sus anteriores trabajos: versiones instrumentales arregladas para cuerdas de canciones rioplatenses consagradas, y un puñado de temas de su autoría.

Sorpresivamente aparece una versión no instrumental, es "Quién te viera", de Eduardo Mateo y cantada por Rúben Rada. Aunque para no perder la costumbre tan fácilmente el disco cierra con la misma canción hecha esta vez sin voz. Hay cada vez más composiciones propias, pero los covers siguen siendo los protagonistas. Hay versiones acertadas y otras excesivas. "Sabadaba" de Urbano Moraes es una virtuosa pieza que si todavía no lo tiene, merece un gran reconocimiento. "De mi" de Charly Garcia parecería haberse compuesto como instrumental en mismo, por lo efectiva de la versión. Los Tobi la transforman en una balada rutera y nostálgica. Las dos canciones que hacen de Spinetta en sus distintas etapas, parecen traídas de los pelos. Son clásicos del rock argentino pero no encajan demasiado en el formato de la banda.

Las cancions propias tienen una tranquilidad que complementan a los covers que en general son más potentes. El cuasi vals "Arde Puch" de Masci y "Lita" de Luzardo, destacan entre las nuevas composiciones. La principal impresión del disco, que es en su mayoría tocado en la presente gira, es que es algo largo por la cantidad de canciones, y queda acotado para una banda donde su fuerte es el toque en vivo.

 

 

 

Agustín Fagetti
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Björk - Biophilia (2011)

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La Guðmundsdóttir está de regreso, y escucharla representa un nuevo reto. Los que  maravillados disfrutamos de aquellas gemas pop, “Debut”,  “Post”, “Homogenic” y más, luego seguimos deslumbrándonos con sus reinvenciones musicales “Vespertine” “Medulla” , con su incursión en bandas de sonido, “Dancer in the Dark”, película donde Bjork (actriz) es ultrajada sin miramientos a manos del indómito Lars Von Trier, y su último disco “Volta” con dos perlitas como “Wanderlust” y “Hope”  nos encontramos ahora con este séptimo disco (multi-aplicación tecnológica = $$$)  de ésta ya no tan chica islandesa, “Biophilia” , poniéndonos a prueba otra vez.

El tópico “naturaleza” en esta artista no es nuevo, y en esta obra va mas allá de declaraciones ecologistas para lisa y llanamente darle voz al universo.

Detalle (¿curiosidad?): las bases de la mayoría  de las canciones fueron creados en un Ipad.

Es que la premisa de este disco es la unión entre tecnología, música y naturaleza.

Para todo esto contó con la colaboración de Michel Gondry (Eternal Sunshine of the spotless MInd) gran hacedor de infinidad de videos musicales, quien la ayudó a engendrar el concepto visual.

Bien, Bjork se lo toma en serio y se inspira en el tiempo en que nos llega el sonido de un trueno luego del rayo (Thunderbolt)  o los ciclos de la luna (Moon), en sus ancestros (ADN) y hasta en el sonido del los átomos del cristal. (Crystalline)

Para este pretencioso disco, crea instrumentos, rompe métricas y todo esto suena a ella.  Quienes hemos domesticado el oído a sus audacias sonoras, puede resultarnos no tan novedoso. Sigue en la línea arpa – cajita de música – beats (por que soy así).

Es un disco de varias escuchas, de los que se filtran como canciones de cuna con melodías ocultas que con la reiteración cobran vida.

Ya vendrán mixes, mega y ultra mixes, aplicaciones, programas, videos, rarezas. Y los fans, (me incluyo) fascinados.

Rinde, mucho, pero ya no sorprende.

Esperaremos ansiosos que Bjork este nuevamente “Violently Happy.”

 

 

 

The Corrs - In Blue (2000)

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Banda conformada por un guitarrista (Jim) y sus tres hermanas que se desempeñan como cantante, violinista y baterista (Andrea, Sharon y Caroline respectivamente), The Corrs se inscribirían en la historia de la música contemporánea como uno de los nexos más tangibles entre la tradición y la modernidad. Fusionando a ultranza su legado celta con un sonido pop claro y conciso, esta banda tendría una aceptación masiva en su Irlanda natal ya desde sus inicios, con la edición del disco "Forgiven, Not Forgotten" (1995). Y el reconocimiento mundial no se haría esperar, llegando de la mano de su segundo álbum ("Talk In Corners", publicado en 1997).

"In Blue" sería el tercer trabajo de estudio de The Corrs. Editado en el año 2000, representaría el alejamiento más pronunciado del cuarteto irlandés de sus raíces celtas. Los sintetizadores y las secuencias cobrarían un rol central en las composiciones de la banda, e instrumentos tradicionales como ser el bohdrán (una clase de tambor de marco) y la flauta tin whistle perderían protagonismo. La foto de la carátula (infinitamente más sugerente que la de cualquier otro disco de la banda) ya anunciaba un cambio de dirección que podría gustar o no, pero que indudablemente no sería recibido con indiferencia.

¿Funcionó esto? Desde el punto de vista comercial, el cambio de frente ciertamente dio dividendos. "Breathless", la primera canción del disco y su primer corte de difusión se convertiría en el primer (y único) número uno de la banda en Inglaterra. Los hermanos Corr recibirían el galardón de "Mejor Banda Internacional" al poco tiempo de la edición del disco. Y la cantante Andrea Corr sería nombrada la mujer más sexy en Inglaterra.

Pero por otro lado, el álbum fue recibido con aspereza por los seguidores más tradicionalistas de la banda, y por cierto sector de la crítica que lamentaba las concesiones estilísticas efectuadas por el grupo para poder proyectarse a un público más amplio. En una instancia extrema, alguien llegaría a definir al disco como "el ejemplo más claro de una banda que abandona cualquier clase de ética". 

Hoy por hoy, contando con más de una década de perspectiva nos es posible apreciar el álbum en su justa medida. En la historia de la banda, "In Blue" fue una evolución comprensible del sonido que empezaba a perfilarse en el disco anterior. En "Talk In Corners" la banda ya anunciaba una predilección por composiciones más orientadas hacia lo pop  - temas como "What Can I Do" y "So Young" son los ejemplos más claros, y no son los únicos. Como disco, "In Blue" quedó posicionado en el centro mismo de la discografía del grupo, y es la obra que condujo a su gran álbum de 2005, "Borrowed Heaven" (donde la banda vuelve a ensayar un sonido más autóctono, pero ahora con la guitarra eléctrica cobrando más protagonismo) y a lo que sería su disco final, "Home". Éste vio la luz en 2006, y es su disco de música irlandesa por excelencia, con algunas composiciones en Gaélico ("Buachaill Ón Éirne" y "Bríd Óg Ní Mháille"), y covers de artistas como Philip Lynott ("Old Town") y Richard Thompson ("Dimming Of The Day"). No cabe duda de que si "In Blue" no hubiera existido, la banda no hubiera grabado nunca un álbum  como "Home". Fue necesario distanciarse de sus raíces para volver a reencontrarlas con más determinación que nunca, y alcanzar el nivel de consumación que alcanzarían en "Home".

En cualquier caso, nadie discutió la sazón de temas como "Breathless", "Radio", "Irresistible" y "Give Me A Reason" cuando "In Blue" fue editado. Las críticas más virulentas que recibió el disco realmente se centraban en canciones que dejaban al grupo varado en un punto donde no tenía nada original que decir (o tocar), como ser "Say", "Rain" y "Somebody For Someone". Eran temas que no aportaban nada al legado de la banda, y que pecaban de intrascendentes desde todo punto de vista.

Y algo que tampoco se discutió fue la clara evolución de algunos de los integrantes del grupo. Fue particularmente elogiado el arrojo de la baterista Caroline, quien alcanzaría un perfeccionamiento pleno en este período. Todas las presentaciones en vivo de esta época la tendrían a ella como el verdadero eje de la banda. Y en el disco en sí, Carolina sería capaz de articular la emoción misma que latía en el corazón de cada tema. Habría de lucirse en "Breathless" y "No More Cry". Esta última canción fue compuesta por ella misma y Andrea para consolar a su padre (Gerry), cuya esposa falleció durante el proceso de grabación del disco
Por su parte, la violinista Sharon efectuaría algunas de sus contribuciones más recordadas al catálogo de la banda. Son de su autoría los temas "Radio" (que ya era conocido por la versión en vivo incluida en un concierto acústico anterior a la grabación de "In Blue") y "Rebel Heart", una de las piezas instrumentales más meritorias de The Corrs fuera de los temas tradicionales que siempre versionarían en vivo como "Toss The Feathers" y "Haste To The Wedding".
Sin embargo, vale la siguiente aclaración. "Rebel Heart" no formaba parte de la secuencia original del disco. El tema fue compuesto por Sharon como cortina para una serie televisiva sobre el levantamiento de Pascuas de 1916, evento que dejó una huella hondísima en la historia de Irlanda. De hecho, fue éste el acontecimiento que reavivó el espíritu revolucionario en una época done una unión con Inglaterra era inminente, y aceptada voluntariamente por el pueblo irlandés.
Históricamente, el común denominador de todas las obras inspiradas por este incidente ha sido su poder evocativo. William Butler Yeats (uno de los más grandes escritores de Irlanda, y alguien que contempló el proceso de lucha por la independencia del país desde casi todos los ángulos posibles) escribiría una serie de poemas como ser "El Rosal" y "Pascuas 1916" que aún hoy son capaces de conmovernos ante el nacimiento de lo que él mismo denominaría "una belleza terrible".

Y un alto poder evocativo es también la nota distintiva de "Rebel Heart". Se trata de una pieza instrumental que a lo largo de sus cuatro minutos de duración combina todos los instrumentos tradicionales que la banda había esencialmente obviado en el resto de "In Blue". El efecto es cautivante, y el tema pone un punto final distinguido a un disco que por momentos no le permitía a los integrantes del grupo conectarse con sus oyentes.
Que una de las mejores composiciones de corte celta de la banda se encuentre en su disco menos tradicional resulta una verdadera ironía del destino. Y la presencia de "Rebel Heart" al final del álbum altera el balance decisivamente, creando un juego de extremos donde quien más gana somos nosotros como público. El disco comienza con la profusión pop de "Breathless", y termina una hora después con el tradicionalismo de "Rebel Heart". Si bien cualquiera de los otros cuatro discos editados por los Corr nos brinda una visión más equilibrada de sus talentos, es solo en "In Blue" donde podemos apreciar las dos principales corrientes que nutrieron el sonido de la banda de forma tan nítida. Quizá no sea el mejor disco publicado por estos hermanos irlandeses, pero es ciertamente interesante. Tiene algo de relleno, sí. Por momentos es intrascendente, sí. Pero aquellos temas pop que realmente funcionan, lo hacen de maravilla.

 

 

Emilio Pérez Miguel
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