
Banda conformada por un guitarrista (Jim) y sus tres hermanas que se desempeñan como cantante, violinista y baterista (Andrea, Sharon y Caroline respectivamente), The Corrs se inscribirían en la historia de la música contemporánea como uno de los nexos más tangibles entre la tradición y la modernidad. Fusionando a ultranza su legado celta con un sonido pop claro y conciso, esta banda tendría una aceptación masiva en su Irlanda natal ya desde sus inicios, con la edición del disco "Forgiven, Not Forgotten" (1995). Y el reconocimiento mundial no se haría esperar, llegando de la mano de su segundo álbum ("Talk In Corners", publicado en 1997).
"In Blue" sería el tercer trabajo de estudio de The Corrs. Editado en el año 2000, representaría el alejamiento más pronunciado del cuarteto irlandés de sus raíces celtas. Los sintetizadores y las secuencias cobrarían un rol central en las composiciones de la banda, e instrumentos tradicionales como ser el bohdrán (una clase de tambor de marco) y la flauta tin whistle perderían protagonismo. La foto de la carátula (infinitamente más sugerente que la de cualquier otro disco de la banda) ya anunciaba un cambio de dirección que podría gustar o no, pero que indudablemente no sería recibido con indiferencia.
¿Funcionó esto? Desde el punto de vista comercial, el cambio de frente ciertamente dio dividendos. "Breathless", la primera canción del disco y su primer corte de difusión se convertiría en el primer (y único) número uno de la banda en Inglaterra. Los hermanos Corr recibirían el galardón de "Mejor Banda Internacional" al poco tiempo de la edición del disco. Y la cantante Andrea Corr sería nombrada la mujer más sexy en Inglaterra.
Pero por otro lado, el álbum fue recibido con aspereza por los seguidores más tradicionalistas de la banda, y por cierto sector de la crítica que lamentaba las concesiones estilísticas efectuadas por el grupo para poder proyectarse a un público más amplio. En una instancia extrema, alguien llegaría a definir al disco como "el ejemplo más claro de una banda que abandona cualquier clase de ética".
Hoy por hoy, contando con más de una década de perspectiva nos es posible apreciar el álbum en su justa medida. En la historia de la banda, "In Blue" fue una evolución comprensible del sonido que empezaba a perfilarse en el disco anterior. En "Talk In Corners" la banda ya anunciaba una predilección por composiciones más orientadas hacia lo pop - temas como "What Can I Do" y "So Young" son los ejemplos más claros, y no son los únicos. Como disco, "In Blue" quedó posicionado en el centro mismo de la discografía del grupo, y es la obra que condujo a su gran álbum de 2005, "Borrowed Heaven" (donde la banda vuelve a ensayar un sonido más autóctono, pero ahora con la guitarra eléctrica cobrando más protagonismo) y a lo que sería su disco final, "Home". Éste vio la luz en 2006, y es su disco de música irlandesa por excelencia, con algunas composiciones en Gaélico ("Buachaill Ón Éirne" y "Bríd Óg Ní Mháille"), y covers de artistas como Philip Lynott ("Old Town") y Richard Thompson ("Dimming Of The Day"). No cabe duda de que si "In Blue" no hubiera existido, la banda no hubiera grabado nunca un álbum como "Home". Fue necesario distanciarse de sus raíces para volver a reencontrarlas con más determinación que nunca, y alcanzar el nivel de consumación que alcanzarían en "Home".
En cualquier caso, nadie discutió la sazón de temas como "Breathless", "Radio", "Irresistible" y "Give Me A Reason" cuando "In Blue" fue editado. Las críticas más virulentas que recibió el disco realmente se centraban en canciones que dejaban al grupo varado en un punto donde no tenía nada original que decir (o tocar), como ser "Say", "Rain" y "Somebody For Someone". Eran temas que no aportaban nada al legado de la banda, y que pecaban de intrascendentes desde todo punto de vista.
Y algo que tampoco se discutió fue la clara evolución de algunos de los integrantes del grupo. Fue particularmente elogiado el arrojo de la baterista Caroline, quien alcanzaría un perfeccionamiento pleno en este período. Todas las presentaciones en vivo de esta época la tendrían a ella como el verdadero eje de la banda. Y en el disco en sí, Carolina sería capaz de articular la emoción misma que latía en el corazón de cada tema. Habría de lucirse en "Breathless" y "No More Cry". Esta última canción fue compuesta por ella misma y Andrea para consolar a su padre (Gerry), cuya esposa falleció durante el proceso de grabación del disco
Por su parte, la violinista Sharon efectuaría algunas de sus contribuciones más recordadas al catálogo de la banda. Son de su autoría los temas "Radio" (que ya era conocido por la versión en vivo incluida en un concierto acústico anterior a la grabación de "In Blue") y "Rebel Heart", una de las piezas instrumentales más meritorias de The Corrs fuera de los temas tradicionales que siempre versionarían en vivo como "Toss The Feathers" y "Haste To The Wedding".
Sin embargo, vale la siguiente aclaración. "Rebel Heart" no formaba parte de la secuencia original del disco. El tema fue compuesto por Sharon como cortina para una serie televisiva sobre el levantamiento de Pascuas de 1916, evento que dejó una huella hondísima en la historia de Irlanda. De hecho, fue éste el acontecimiento que reavivó el espíritu revolucionario en una época done una unión con Inglaterra era inminente, y aceptada voluntariamente por el pueblo irlandés.
Históricamente, el común denominador de todas las obras inspiradas por este incidente ha sido su poder evocativo. William Butler Yeats (uno de los más grandes escritores de Irlanda, y alguien que contempló el proceso de lucha por la independencia del país desde casi todos los ángulos posibles) escribiría una serie de poemas como ser "El Rosal" y "Pascuas 1916" que aún hoy son capaces de conmovernos ante el nacimiento de lo que él mismo denominaría "una belleza terrible".
Y un alto poder evocativo es también la nota distintiva de "Rebel Heart". Se trata de una pieza instrumental que a lo largo de sus cuatro minutos de duración combina todos los instrumentos tradicionales que la banda había esencialmente obviado en el resto de "In Blue". El efecto es cautivante, y el tema pone un punto final distinguido a un disco que por momentos no le permitía a los integrantes del grupo conectarse con sus oyentes.
Que una de las mejores composiciones de corte celta de la banda se encuentre en su disco menos tradicional resulta una verdadera ironía del destino. Y la presencia de "Rebel Heart" al final del álbum altera el balance decisivamente, creando un juego de extremos donde quien más gana somos nosotros como público. El disco comienza con la profusión pop de "Breathless", y termina una hora después con el tradicionalismo de "Rebel Heart". Si bien cualquiera de los otros cuatro discos editados por los Corr nos brinda una visión más equilibrada de sus talentos, es solo en "In Blue" donde podemos apreciar las dos principales corrientes que nutrieron el sonido de la banda de forma tan nítida. Quizá no sea el mejor disco publicado por estos hermanos irlandeses, pero es ciertamente interesante. Tiene algo de relleno, sí. Por momentos es intrascendente, sí. Pero aquellos temas pop que realmente funcionan, lo hacen de maravilla.
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