Tools
Login
You are here: Home » Secciones » Reseñas de Discos » Sir Lord Baltimore - Kingdom Come (1970)
Viernes, 24 May 2013

Compartir Redes Sociales

AddThis
Sir Lord Baltimore - Kingdom Come (1970) PDF Imprimir E-mail
Escrito por Agustín Fagetti   
Martes, 10 de Abril de 2012 09:39


 

 

Me es imposible no ser explícitamente subjetivo con respecto a uno de los discos de heavy metal más imponentes que vaya a escuchar. Hoy es recordado por un hecho histórico que cambió la forma de dirigirse y denominarse al lado más extremo del rock and roll. En 1971 un crítico reseñando el disco para la revista Creem, usó, al parecer por primera vez, el término -heavy metal- para contar con palabras ese estilo tan salvaje y ruidoso de música. Nada más justo etiquetarlos así, y que haya sido éste el disco con la anécdota del orígen del término.

La banda está influenciada por la escena de blues psicodélico de fines de los 60's, especialmente por The Jimi Hendrix Experience o Blue Cheer. También por las descontroladas actuaciones de grupos como The Who o MC5. Todas ellas con el factor volumen-algo-mango en común. Jamás se había escuchado algo así. Si bandas nuevas como Wolfmother escucharan sólo un par de canciones, hoy estarían considerando seriamente tirar la toalla. Sólo un respiro hay con ""Lake Isle Of Innersfree", una pieza acústica medievaloide tocada en guitarra de 12 cuerdas. El resto no es más que una avalancha de impertinentes, monstruosos riffs. El sentimiento calavérico mostrado como en la tapa, hacen quedar a Black Sabbath como una banda mainstreem que juega a ser satánica. Un dato increible es que John Garner no sólo es el virtuoso cantante sino que también el baterista. Y hablamos de un baterista de la escuelita Keith Moon.

El guitarrista Lois Dambra en "Hard Rain Falin'" hace temblar a Alvin Lee y predice el solo de "Highway Star" de Deep Purple. El sonido del bajista Gary Justin es tan distorcionado que funciona tan bien como una guitarra rítmica. "Hellium Head (I Got a Love)" y "Pumped Up" son canciones perfectas que destrozan cualquier pretención de una banda de sonar duro. Todo el poder está en esa catarsis de riffs que no dan tregua alguna, en la batería que parece solear en cada verso y en el bajo que maximiza todo el sonido. "Hellum Head (I Got a Love)" termina con un solo de batería imposible.

El interludio de "Master Heartache" es como el de "21st Century Schizoid Man" de King Crimson, pero mucho más crudo y epilépticamente impertinente. Debe haber sido insoportable escuchar eso en ese entonces. Lo sigue siendo, morbosamente en el buen sentido. "I Got a Woman" y "Lady of Fire" son las más accesibles porque no llevan tan al extremo el blues-rock, y en el caso de "Lady of Fire" las estrofas están conducidas por un bajo muy boogie.

En fin, un disco tan importante y disfrutable como los debuts de Led Zeppelin y Black Sabbath. Es cierto que son menos diversos, pero exprimen todo recurso posible dentro de lo que hacen y suenan un poquito más pesados. El disco pasados más de 40 años perduró lo suficiente y más, tendría sentido que estuviera en cualquier lista de mejores discos de hard rock o heavy metal. Y no por ser un artefacto de otra época o por la anécdota contada al principio. Encajaría perfecto en cualquier colección junto con otro clásicos o con discos recién salidos.

 

 

 

Agustín Fagetti
¿Te gusta este artículo?
El escritor de este artículo pide que muestres tu apoyo realizando un donativo.
Si no tiene acceso a la opciones disponible y desea hacer donaciones por otras vías, por favor, contacte en: Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla US$ 10 sugerido 

 

 

 

Add comment