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Los llamados supergrupos son proyectos de bandas integradas por músicos de prolífico historial que en muchos casos ya no tienen que demostrarle nada a nadie. Lo hacen por el placer a la música. O en algunos casos por razones caritativas y/o políticas. Pero estos motivos suelen ser efímeras excusas para la ocasión. Lo que sí prácticamente todos tienen en común es que son de una misma generación. Algunos fueron formados prematuramente, como Crosby, Stills & Nash, quienes abandonaron sus respectivas bandas o en momentos de efervescencia creativa o lo demasiado temprano como para averiguar qué podría haber pasado. Otros se juntaron ya con décadas de trayectoria a sus espaldas, para hacer algo entre viejos amigos, como The Traveling Wilburys, con una alineación escalofriante.
Pero esta vez la agrupación cuenta con dos relativamente jóvenes roqueros de la generación grunge (Dave Grohl que vuelve a la batería desde sus años con Nirvana y Josh Homme) y un tal sexagenario John Paul Jones. Josh Homme es un ex Kyuss y actual militante en Queens of the Stone Age. ¿Y ese tal Jones qué onda? Pará, ¿no tenía el mismo nombre el bajista de esta banda del dirigible? ¿Qué es esto de hacerme preguntas a mí mismo sabiendo las respuestas?
Aquel que tenía que aguantar tocando un rapidísimo riff por media hora durande "Dazed and Confused" mientras Jimmy Page se lucía, aquel que gracias a sus arreglos en teclados hizo de "No Quarter" e "In The Light" piezas inimaginables para el cancionero de Led Zeppelin. Ese señor, discreto pero quizás el músico más completo de Zeppelin, resurgió para meterse en el mainstream roquero, en los circuitos de festivales más importantes, con una sorprendente química con sus otros dos nuevos compañeros. Sorprendente también es ver cómo Page y Plant, las caras visibles y glamourosas de Zeppelin, terminaron con proyectos menores y es el renovado Jones el que ahora reconquistó la audiencia.
El disco en sí es un producto de hard rock pulposo, con una gran producción y un sonido de proporciones mastodónticas. No en vano abrían los conciertos con "Elephants". Tiene todas las influencias personales de cada miembro. No sólo es heavy, sino que es un trabajo de calidad que suena experiente. Basado en canciones de medio tiempo con riffs pesados y entrecortados, con arreglos personales de cada miembro. Homme le agrega influencias del fangoso stoner rock y por supuesto aporta su voz. John Paul Jones y toda su categoría dan como resultado líneas de bajo creativas y pesadísimas. Especialmente por la distinta gama de bajos que usó. El final orquestado y descontextualizado de "Mind eraser, no chaser", una de las mejores y más directas del disco, está a la altura de su genialidad. Lo mismo con el pequeño instrumental en piano clásico de "Spinning in Daffodils". Arreglos no demasiado impresionantes pero dan ese toque diferente. "Mind eraser, no chaser" tiene un estribillo que resulta una gran muestra del trabajo de las voces en el disco. Dave Grohl estalla con una furiosa melodía roquera, y Josh y John Paul emplean un estilo mucho más melódico y armonizado, en una ida y vuelta de voces. El mejor estribillo del disco seguro. Calculado riff, también.
El interludio de "No One Loves Me and Neither Do I" es naturalmente el momento más heavy del disco. John Paul Jones crea una masa sonora con sus bajos, de carcaza metálica y contenido espeso. "No One Loves Me and Neither Do I" se asemeja a los complejos y pesadísimos blues que solía hacer Zeppelin, como en "In My Time of Dying". Es una de las canciones más trabajadas, pero no más ambiciosa. Esa sería "Warsaw Or the First Breath You Take After You Give Up" o la que cierra "Spinning in Daffodils".
"Warsaw Or the First Breath You Take After You Give Up" es la canción más larga, rozando los ocho minutos. Un festín de galopantes riffs, que suben y bajan en cuanto a tempos. Muy hipnótica, algo experimental, y Jones se recontra luce. Si la cantidad de palabras de una canción tuviera que ver con qué tan buena esté, entonces tendría un nombre justo. Otra de las grandes canciones de este disco. "Interlude With Ludes" es muy drogona. Algo así como el "numerito oriental". Hay arreglos con el sitar (o al menos un sintetizador de sitar), desprolijas percusiones, y la melodía se desliza entre el mejunje. No está mal. De hecho está bien. Muy bien. "Scumbag Blues" es musculoso y duro. El tipo de blues que haría The White Stripes en esteroides.
Y esto es simplemente el debut. Ya confirmaron que se viene el segundo disco.
http://bron-yr-agu.blogspot.com/
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