| A propósito del Bicentenario: Blanes y Cezanne |
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| Escrito por Daniel Benoit | |||||
| Lunes, 17 de Octubre de 2011 08:57 | |||||
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En estos días es justo mencionar a nuestro “pintor de la patria”, quien más representó temas históricos del Río de la Plata promovido por el mecenazgo del Gral. Urquiza, y a su vez ver qué estaba ocurriendo en Europa con los artistas del momento. Nos referimos a Juan Manuel Blanes (1830-1901), quien en este momento está siendo tan nombrado a raíz de su interpretación de José G. Artigas, “Artigas en la Ciudadela “(1886), que plasmara a pedido de Máximo Santos, retrato que de ahí en más identificara los rasgos de nuestro caudillo. En 1854, instalado en su taller de la calle Reconquista, comenzó a realizar retratos a pedido y luego viajó a Europa en 1860 donde tomó clases en Florencia, regresándo en 1864, antes de lo estipulado, con el ánimo de poner una escuela de arte académico en Buenos Aires, proyecto que no prosperó.
Europa ya había dejado atrás al movimiento de los Impresionistas, considerados los primeros modernos, y la figura máxima en el ámbito de las artes plásticas era Paul Cezanne (1839-1906).
Su ambición era poder captar las tonalidades plenas que tiene la naturaleza sin pretender perjudicar la ilusión de la realidad, plasmando sus obras en esquemas planos sin dar la sensación de profundidad.
Fue el primer artista que desafió la perspectiva, pues en sus obras se exhiben planos desnivelados.
Él no pretendía tergiversar la naturaleza, pero no le importaba que esta quedase diferente en algún detalle, siempre y cuando pudiera lograr el efecto deseado. Cuatro fueron los artistas más representativos en Europa en esta período de finales del siglo XIX, contemporáneos a Juan M Blanes: Cezanne, Georges Seurat (1859-1901) con el Puntillismo, así como el artista que más se destacara comercialmente en el S XX, Vincent Van Gogh (1853-1890), quien al igual que Cezanne quiso explorar las relaciones entre formas y colores y sólo utilizó la perspectiva correcta cuando la necesitó, y por último Paul Gauguin (1848-1903).
Gauguin, a diferencia de Cezanne, no se preocupó de si las formas y esquemas de colores hacían que la obra pareciera plana, y al igual que los citados buscaba encontrar otra línea en las artes, diferente a la vigente en dicha época.
Sin embargo, nuestro “pintor de la patria” trabajó dentro de una línea más tradicional que ya había sido ampliamente superada por el Impresionismo, una corriente más academicista, aún instaurada en Italia.
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